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por Amos Lassen
Parasha Eikev
3 Augusto 2007
Traducido del inglés por Moshe Ben Chacon. / Translated from English by Moshe Ben Chacon.
El libro de Deuteronomio se enfoca en el periodo inmediatamente antes de la muerte de Moisés. Los israelitas están acampados en una meseta en Moab, destinados a entrar en la Tierra de Israel. Parashat Eikev, la tercera porción en Deuteronomio, abre con Moisés dirijiéndose a los israelitas reunidos. Eikev viene del hebraico para “si” o “en consecuancia de.” Sin embargo, la traducción literal de “eikev” es “talón” y deriva de la misma raíz de la palabra “Ya’akov” (Jacob), que recibió este nombre porque agarraba el talón de su hermano gemelo, Esaú, cuando nacieron. De esta forma, entendemos que nada en la vida sucede por accidente, nada sucede sólo por si mismo; todo sucede “eikev” — al talón de todo lo demás. En nuestra vida, somos siempre dependientes de alguien o algo y mientras intentamos alcanzar nuestros objetivos, nosotros confiamos unos en otros y en Dios.
La palabra “eikev” en el contexto de la Torah nos enseña a tomar decisiones de acuerdo con Dios y con la sociedad — especialmente cuando nuestra sociedad es injusta.
Si observamos de nuevo la palabra “eikev” como “talón” o “aquella parte del pie que utilizamos para andar,” nos fijamos que siempre tomamos un paso — literalmente o figurativamente — debemos reflexionar y decidir si este paso demuestra respeto por la sociedad y la voluntad de Dios. En caso de duda, debemos evitar tomar este paso. Debemos entender que con cada paso, aprenderemos si es la voluntad de Dios que este paso sea tomado.
Cuando los israelitas tomaron los primeros pasos en la Tierra Prometida, a lo largo del viaje de Éxodo, ellos encontraron la “buena tierra” (8:7). Una tierra rica en recursos y bellezas. Sin embargo, esta riqueza también constituía un peligro, y los israelitas fueron advertidos de que riquezas pueden causar un falso sentimiento de orgullo. Y aquí mismo encontramos un fuerte mensaje para la comunidad GLBTS. Nuestra posición social es buena — por lo menos en la mayor parte de los EE.UU. Más próspera que nunca, pero no podemos dejar que este sentimiento de orgullo nos impida de progresar aún más.
El tema de “gay pride” (orgullo gay) es bastante difícil para mí. Ni siempre yo sé de que debo orgullarme; a veces, tengo miedo de que muchos de nosotros abusen de la palabra “orgullo”. Al leer Deuteronomio, me parece que “orgullo” es algo que debemos conquistar. Gay Pride es mucho más que una marcha anual seguida de una serie de fiestas. Marchamos con orgullo porque hemos logrado algo. Demandar tratamiento igual es, verdaderamente, un acto de justicia social. Pero yo siempre me pregunto: ¿Cómo podemos orgullarnos y esperar que los demás nos acepten si nosotros no nos aceptamos a nosotros mismos? Así como Moisés dijo a los israelitas que ellos deben ser honestos y verdaderos, lo mismo se aplica a nuestra comunidad.
Muchas veces en la Torah, somos obligados a seguir la leyes establecidas por Dios, pero, ¿cuál es el incentivo? En Parashat Eikev, el incentivo es entrar en la tierra prometida. Para la comunidad GLBTS, nuestro incentivo es igualidad en nuestra sociedad. Pero para respetar las leyes, debe haber libre arbitrio para que podamos tomar decisiones concientes y ser amplamente responsables por nuestras acciones. Al analisar la oración “si obedeces y observas,” Rashi nota que hasta el acto de observar las leyes de Dios es una cuestión de libre arbitrio. Nosotros podemos eligir seguir las eyes de Dios o utilizar el sistema social existente para cambiarlas. Si no, ¿cómo tenemos el derecho de demandar derechos iguales y ser parte de este sistema social?
Nostros, como los israelitas, estamos cruzando nuestro Rio Jordán. Todo lo que decimos y sentimos es importante. Y esta importancia es cada vez más reconocida. Es llegada la hora de dejar atrás el gueto gay y cruzar nuestro Jordán metafórico hacia la sociedad mayor sabiendo y aceptando quien somos.
Como los israelitas, que cruzaron el Jordán y se alojaron entre los enemigos, debemos hacer lo mismo. Las personas temen lo que no conocen. Cuando sepas quien eres, no habrá ningun lugar adonde no puedas ir. Para ello, tú debes ser honesto y no confiar en un falso sentimiento de orgullo.
“Sé que Di-s no te dió esta tierra porque eres virtuoso, sino por el mal de las demás naciones…” Debemos mostrar a todos quien somos y enseñarles que somos también hijos de Israel, volviendo a la tierra que también nos fue prometida.
Mientras Moisés se prepara para decir adiós al pueblo que él condujo por 40 años, él les bendice que “Dios les amará y les bendirá.” Moisés, aquí en sus últimas palabras ve todo el libro de Éxodo como un test de la vida, “Qué Dios les ponga a prueba para saber que hay en sus corazones.” Nostros, de la comunidad, GLBTS nos referimos a nosotros mismos como “doblemente elegidos.” Siendo así, muchas veces somos perseguidos, acosados y víctimas de censura y odio. ¿Eso nos da razón para vivir separados y afuera de la sociedad? Debemos encontrar una forma de vivir entre los demás, como todos y no más segregarnos.
Cuando recitamos la oración que afirma que Dios nos dió la Torah, nos damos cuenta que eso es lo que nos hace “especiales.” Pero, ¿cómo lo podemos hacer, si no compartimos este regalo con otros y les permitimos ver quien somos — judíos gays y orgullosos de quien somos?
Nosotros tenemos un regalo bellísimo para el mundo — nosotros traemos diversidad, traemos el arcoiris, traemos amor y comprensión. Hemos cruzado nuestro Jordán y estamos en casa y debemos sentirnos orgullos.
Amos Lassen nació y creció en Nueva Orleans, Louisiana. Luego de recibir su MA, él hizo aliyah y vivió en Israel por muchos años como miembro de un kibbutz cerca de Degania Bet. El trabajó como supervisor educacional del idioma inglés para el Estado de Israel y enseñó en diversas universidades allá. El volvió a los EE.UU y a Nueva Orleans un poco antes del huracán Katrina y fue evacuado para Little Rock, Arkansas, que él considera como su casa hasta que vuelva a Israel. Es miembro de la facultad de la University of Central Arkansas, donde enseña Inglés y Hebraico Bíblico. Amos es fundador de Literary Pride — un grupo de lectura gay, y Cinema Pride — un grupo de películas gays. El se siente orgulloso de dos logros — conseguió que el Festival de Literatura de Arkansas reconociera literatura gay y organizó el primer festival de cine GLBTS del estado.
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