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·La Perfección de la Imperfección·

Rabina Adina Lewittes
Parashat Jukat (2007/5767)

Traducido del inglés por Moshe Ben Chacon. / Translated from English by Moshe Ben Chacon.

La porción de esta semana comienza con detalles sobre el rito de purificación para una persona que estuvo en contacto con un muerto. Este rito es conocido como Parah Adumah, La Vaca Roja, pues en ello se debía quemar una vaca totalmente roja. No debería haber ni siquiera uno o dos pelos blancos o negros, pues esto ya descalificaría el animal! La ceniza era mezclada con agua y en seguida dispersada sobre la persona u objetos que necesitaran purificación debido al contacto con un muerto. Una vez purificado, uno podría entrar en el Templo y participaria del servicio sacrificial.

Esta porción también es leida en las semanas que preceden la Pascua judía como un alerta a todos que se hubieran vueltos impuros, que tratasen de purificarse de modo a venir a Jerusalén y ofrecer el sacrificio pascal.

Los detalles de este sacrificio desafían la razón. De hecho, esta porción es utilizada por comentadores como ejemplo de leyes que deben ser observadas simplemente porque así lo habia ordenado Dios, y no en causa de una lógica o razón intrínsica.

La Midrash (Numbers Rabbah 19:3) muestra a Solomón, dotado de sabiduría sin igual, completamente desconcertado con este rito. Y una alegoría más colorida, Tosafot (BT, Avodah Zarah, 35a) describe la mitzvah (mandamiento) de la Vaca Roja como el beso de un amor – algo que uno debe vivenciar pero no se lo puede explicar.

Sin embargo, el descontento con la idea de “hazlo sin cuestionar” llevó a algunos profesores y escolásticos, modernos y antiguos, a encontrar formas de aclarar el significado de esta tradición un tanto rara.

La Midrash, por ejemplo, expande el ámbito del rito para incluir la purificación de impuridad moral, especialmente idolatría. Esta corriente sugiere que la vaca roja sirve como expiación para el pecado del becerro de oro. Visto que el becerro proviene de la vaca, la historia lo explica: “Qué venga la madre y repare el daño causado por la prole” (Números Rabbah 19:8).

Otra corriente sugiere un entendimiento psicológico verdaderamente importante: la quema completa de toda una vaca roja representa la quema o destrucción de cualquier noción de perfección. Eso nos enseña que cualquier noción de perfección es una imposibilidad. Mientras somos ordenados a cumplir nuestras obligaciones con Dios, con nuestra comunidad y con la humanidad, la matanza de este animal perfecto equivale a la matanza simbólica de la noción de que cada uno de nosotros podemos ser indefectibles en el cumplimiento de tan grandiosas tareas. Por ello deducimos que el mensaje de la quema de la Parah Adumah es que así como Dios no demanda perfección, tampoco nosotros la debemos demandar de los demas o de nosotros mismos.

Además, perfección es un concepto en si mismo subjectivo. Lo que constituye perfección para mí no es necesariamente lo mismo que para otra persona.

No hay nigún criterio universal para la idea del “Judío perfecto”, del “amigo perfecto”, del “coyuge perfecto”, de “la familia perfecta”.

Lo que la vida ha enseñado a tantos de nosotros (y lo que tantos otros deben aprender), es que diversidad y divergencias no son aberraciones de una visión ideal del mundo que deben ser toleradas por los demás, sino que ellas contituyen la esencia misma del mundo.

Es una lección presentada por la naturaleza. Es una lección presentada por la ciencia. Es una lección presentada por la Torah, puesto que el Talmud explica la historia de la creación donde toda la humanidad desciende de un sólo ancestral,Adán, que fue creado por medio del respiro de Dios a su Imagen y semejanza: Un hombre marca monedas con tinta, y las monedas resultan todas iguales. Pero el Rey de Reyes, Bendito sea, marcó a cada ser humano con el sello de Adán y nigún ser humano es igual a su compañero”(BT Sanhedrin 4:5).

éste es uno de los textos principales de nuestra tradición que sirve para señalar la necesidad de abrazar a diferencias como siendo una actitud basada en un valor esencial del Judaismo. No hay ninguna comunidad o ideologia social que traigan en si mismas un sello de Dios más auténtico que otra.

Así como la “vaca” perfecta es destruida y, por consiguiente, destruye cualquier idea de perfección individual, se destruye simultáneamente la nociøn de una definición única de perfección.

De esta manera, a la medida que el concepto de perfección se deshace en humo, lo mismo ocurre con la arrogancia, intolerancia y chovinismo. Lo que queda con el aroma (cedro, hisopo y carmesí también eran tirados al fuego) y la llama ardiente es un olorcillo saludable de humildad.

Ritos religiosos eran realizados muchas veces para delinear quien estaba “in” y quien estaba “out”. Uno puede ver el rito de la vaca roja de la misma manera: este rito determinaba quien podría entrar en el Templo y quien deberia quedar afuera.

Pero la lectura que hemos propuesta arriba, sugiere un rito que desmonta perjuicios y acoge a todas las personas en el templo de Dios, es decir, nuestro mundo bonito y diversificado. La vaca roja pura se convierte en una vaca maravillosa y moteada. O en las palabras de Edward Markham:

El diseñó un círculo que me excluía Hereje, rebelde, algo que se debe despreciar Pero ambos yo y el amor teníamos ganas de vencer Diseñamos juntos un círculo que le acogió.

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Biografía
La Rabina Adina Lewittes es la rabina fundadora de Sha’ar, una comunidad judía innovadora ubicada en Tenafly, NJ. La Rabina Lewittes nació y creció en una comunidad ortodoxa moderna de Montreal, Quebec. Ella comenzó sus estudios en la Univesidad Hebraica de Jerusalén y se recibió en Estudios Religiosos por la Universidad York de Toronto. Ella estudió en la Escuela Rabínica del Seminario Teológico Judío en Nueva York y fue ordenada en 1993, siendo la primera la primera mujer canadiense ordenada por el movimiento Conservador. Actualmente Rabina Lewittes conduce un grupo de estudios en Hastings-on-Hudson, NY y enseña diversos cursos por medio de Sha’ar. Además, ella es profesora en la Escuela Florence Melton para Adultos. La Rabina Lewitts también participa de programas de Profesores Visitantes en sinagogas en los Estados Unidos y Canadá. Más recientemente estuvo en Sudbury, MA y Montreal, QC. La Rabina Lewittes conduce un Seder anual para mujeres en el JCC en Palisades en Tenafly, NJ, y condujo también viajes experimentales innovadores en el ámbito de educación judía. Una misión fue realizada en Israel en 2005 y otra ya está siendo preparada para Argentina en 2007. Sus más grandes logros y trabajo en andamiento son sus cuatro hijos: Natan, Aaron, Isaac y Nomi.

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