Top_logo
·Ba'al Ha'Chalomot: Sostenedores de los sueños·

por Karen Erlichman
Parasha Veyashev
1 Deciembre 2007

Traducido del inglés por Moshe Ben Chacon. / Translated from English by Moshe Ben Chacon.

"Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños."—Génesis 37:18-20

La porción de esta semana, Vayeshev, se centra en la historia de José, un soñador y un visionario que fue hostilizado y desterrado por sus proprios hermanos. El compartía sus dones espirituales con todos, arriesgando su propria vida para hablar la Verdad Divina. Conducido por una brújula espiritual, la claridad de la visión de José y su propósito le conducían en todo momento, aún cuando recibió una oferta de seducción por una mujer, o en otro momento una experiencia casi mortal en manos de sus hermanos.

Parashat Vayeshev es profundamente relevante a los judíos de la comunidad LGBT. Muchos de nosotros nos acordamos de nuestros primeros sentimientos de exclusión—un sentimiento intuitivo de que de alguna forma éramos diferentes. No importa si nos sentíamos que pertenecíamos a un género especial, o si nos enamoramos o quisimos a alguien del mismo género, así como José, nuestra brújula interna nos conducía a una verdad que sentíamos dentro de nosotros, como un sueño o una visión de lo que éramos de verdad. Parashat Vayeshev relata varios encuentros en los que José elige cosas o toma decisiones que nos sorprende, excepto cuando lo vemos desde el punto de vista LGBT.

Motivados por enfado u odio, los hermanos de José le quitan la famosa túnica de muchos colores, "la túnica de colores que tenía sobre sí" (37: 23). Esta túnica, un regalo de su padre, Jacob, propulsó el resentimiento de los hermanos de José, porque la túnica sugería, conforme creían, que "su padre lo (José) amaba más que a todos sus hermanos" (37:4). Los hermanos de José lo veían como diferente – como si él no fuera uno de ellos, algo que ellos sentían que su padre había confirmado por medio de su tratamiento diferencial. Enseguida, los hermanos cubren el abrigo con sangre, utilizando este marcador de la "verdad interna" de José para engañar a Jacob para que él pensara que su hijo estaba muerto – un fin brutal a un objeto de belleza onírica.

Más tarde en el texto, continuando la historia de José, sus hermanos le tiraron en una cisterna y lo vendieron como esclavo a los Ishmaelitas, que lo llevan a Egipto (37:28). Se lo venden posteiormente a Potifar, miembro de la corte del faraó, y le trae a Potifar mucho éxito y "la bendición de Dios estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo" (39:5). Enseguida, el texto lo describe como "yafeh to-ar viy’feh mar’eh," de hermoso semblante y bella presencia; sin embargo él rechaza sumariamente el deseo sexual de la mujer de Potifar. "Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella (39:10)."

Así como José todos nosotros tenemos una parte que es, como dice el texto, ba’al ha’chalomot, amo/vigilante del sueño, y otra la cual es chaya ra’ah, una mala bestia. Corremos los riesgos de pérdida, hostilidad y traición, pero también seguimos aquella brújula interna con mucha fe. Podemos vestirnos y decir la verdad de maneras que otros pueden encontrar muy amenazadoras. También cultivamos una poderosa serie de herramientas para navegar por realidades mútiplas coexistentes. Los dones de José como soñador y como visionario engendraron miedo y fascinación, y desfiaron las suposiciones convencionales de los judíos y de los egipcios igualmente.

Esta sección de la parasha me recordó de la parte de nuestra liturgia de la mañana del Shabbat que nos enseña que "Elohai Neshama Shenatata Li Tehora Hi/My God, el alma que me regalaste es pura." Es en nuestra neshama que nosotros vemos nuestros sueños y experimentamos quienes somos realmente. Y esta parasha afirma explícitamente que HaShem no le abandonó a José; aún cuando él se encontraba en la prisión, vaye’hi YHVH et-Yosef, Dios estaba "con" José (39: 20-21). Esta sección de la parasha sigue afirmando algo aún más enfático, "porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba." (39:23). Así como José, cuando vivimos nuestras vidas de una manera que reflejamos quien somos de verdad, sentimos la presencia de Dios y experimentamos bediciones divinas.

¿Cuáles son nuestras responsabilidades como judíos de género indefinido y de sexualidad que huye de lo convencional en este momento en la historia? Nuestras raíces espirituales, culturales y políticas son inextricablemente entwined con nuestro hermano José, y como él, nuestro papel es de utilizar todas nuestras mejores habilidades, recordar nuestra ancestralidad e identidad aún cuando nuestras familias nos desterran, y honrar nuestra verdad más profunda, pues ella es no más que la manifestación de aquella neshama tehorah, nuestra alma pura.

Así como José, cuando expresamos nuestra identidad LGBT judía, Dios está "con" nosotros. Cuando salimos del armario, Dios está "con" nosotros. Cuando articulamos nuestros sueños y visiones para una comunidad judía que celebra nuestra diversidad e invitamos a todos a que participen de este momento, Dios está "con" nosotros.

Biographía

Karen Lee Erlichman es asistente social clínica licensiada con práctica privada en San Francisco, donde ella proporciona dirección espiritual y psicoterápica. Karen también es directora de la oficina de Jewish Mosaic en San Francisco Bay Area. Karen trabaja en el campo de servicio social comunitario hace 20 años. Fue directora del antes conocido como Interfaith Outreach Program (Programa de Alcance Inter- religioso), es fundadora del Jewish Welcome Network, un grupo de profesionales y líderes legos dedicados al desarrollo de un sistema innovador y colaborativo para alcance, programación, liturgia, y apoyo que acoge a parejas y familias interreligiosas en una vida judía comunitaria. Ella fue co-presidente de la Camarilla de Mujeres Judías de la Asociación de Mujeres en Psicología, y miembra actual del Spiritual Directors International (Red Internacional de Directores Espirituales).