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·Q-Ushpizin Spanish·

por Chaim Moshe ha Levi (Marc Howard Landas)
Parasha Sukkot
28 Septiembre 2007

Traducido del inglés por Moshe Ben Chacon./ Translated from English by Moshe Ben Chacon.

Este ensayo del Torah Queery fue originalmente publicado el 7 de octubre de 2007.

Hay un lugar para nosotros/ en algun lugar hay un lugar para nosotros/ paz y tranquilidad y aire abierto/ Espérenos/ En algun lugar. (De West Side Story)

Desde mi infancia, Sukkot fue siempre mi festival judío favorito. Siempre me quedé fascinado con la belleza de un festival dedicado a la naturaleza y sus frutos, que va más allá de la tradicional marcha de Macy’s para el Thanksgiving (Día de Acción de Gracias americano), juegos de fútbol y una cena abundante con perú. Aún así, yo me di cuenta muy temprano de lo diferente que era mi familia dentro de la comunidad judía ortodoxa por prestar poca atención al Festival de las casetas (uno de los muchos nombres de Sukkot).

Como vivíamos en un edificio, no teníamos nuestra propria sukkah, y me pesa decir que no nos invitaban muchas veces a comer en la sukkah conforme la costumbre de hachnasat orchim (hospitalidad a los huéspedes). Hasta hoy, me quedo perplejo cuando hay un evento en el que algunas personas son incluidas y otras excluidas. Y es aún peor cuando uno está explicitamente excluido.

Yo me acuerdo que aprendí que cuando Abraham se recuperaba de la circuncisión, Dios vino a realizar un bikkur cholim (visita a alguien que está enfermo). Cuando Abraham vio que huéspedes se acercaban, él se alejó de Dios y corrió para acogerlos, sabiendo que la importancia de la hospitalidad era mayor que sus proprias necesidades. Si nuestra tradición enfatiza tanto la mitzvah de hachnasat orchim, ¿por qué, entonces, alguien debería sentirse como un extrangero y excluido especilamente durante la observación de un festival?

Originado en la tradición kabalista del Rabino Yitzchak Luria de Tzfat, una costumbre esencial en Sukkot es la invitación de los Ushpizin, los huéspedes celestiales de nuestra herencia.. De acuerdo con el Zohar, el texto fundamental del misticismo Judaico, los Ushpizin tradicionalmente incluyen los tres patriarcas, Abraham, Isaac e Yakov, así como Moisés, Aaron, José y el Rey David. Estos hombres, considerados líderes de nuestra tradición, son diferenciados por sus habilidades de superar tribulaciones por medio de intervención Divina, hasta cuando separados de sus familias.

Cada uno de los Ushpizin personifica un aspecto positivo de la personalidad. Abraham – chesed (amor y bondad); Isaac – gevurah (moderación y fuerza personal); Yakov – tiferet (belleza y verdad); Moisés – nezah (eternidad y dominio por medio de la Tora); Aaron – hod (empatía y receptividad al esplendor divino); José – yesod (santidad y fundación espiritual); y David – malchut (el establecimiento del reino del cielo en la tierra). Estas virtudes tienen como propósito ayudarnos de dos maneras. Ellas nos enseñan a mantener nuestra fe, aunque en medio de adversidades. Y también promoven la manifestación de la presencia de Dios en el mundo.

El movimiento egalitario hizo la inclusión de las Ushpizot, o huéspedes femininas. De acuerdo con la tradición medieval del Kabalista italiano Menachem Azariah de Fano, ellas son: Sarah, Miriam, Deborah, Hannah, Abigail, Huldah y la Reina Esther porque estas mujeres son distinguidas en el Talmud como profetas. Otras tradiciones incluyen también Rebecca, Leah, Rachel, Dinah, Ruth, y otras. Igualmente, otras tradiciones incluyen una lista de mujeres judías con significancia histórica como Dona Gracia de Nasi, Emma Lazarus, and Hannah Szenesh.

De acuerdo con la creencia kabalista, en cada noche de Sukkot todos los huéspedes sagrados se bajan del Jardín del Éden/paraíso para gozar de la cena en nuestra sukkah. Hay oraciones específicas para acoger a los Huéspedes Celestiales y se pide, entre otras cosas, que los necesitados obtengan sustento adecuado. La comida que sería dada a los Ushpizin es dada a los pobres: se puede invitar a una persona en necesidad, hacer una donación, o contribuir la misma cantidad en forma de tzedakah. Rambam nos recuerda que esto es una cuestión de obligación religiosa. Uno debe darle de comer al extrangero, a una viuda, a un huérfano, si no, nosotros solamente estaríamos cuidando de nuestras necesidades y siendo así, estaríamos abandonando una mitzvah.

Nosotros, como judíos gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros, intersex y queer (GLBTIQ), sabemos muy bien lo que es ser considerado un extrangero en la sociedad – no aceptado en la casa de un pariente, en la sukkah de un amigo, en la sinagoga de nuestra niñez y en las escuelas rabínicas de algunas denominaciones de nuestra fe.

Sabemos que las personas se empobrecen de diversas formas. Hambre no se resume sólo en falta de nutrición alimentar. Uno puede estar emocionalmente debilitado. Su hambre puede ser por amor, bondad, paz y entendimiento. Igualmente, uno puede estar espiritualmente debilitado, deseando una conección con lo divino, por medio de la oración, del ritual y de un tiempo y un lugar sagrado.

Si nosotros, como judíos gays, queremos reivindicar verdaderamente la tradición de recibir a huéspedes sagrados en nuestra Sukkah, ¿quién agregaríamos a la lista? ¿Serían personas conocidas por su trabajo para avanzar el tema de nuestra igualdad y que sirven de modelos? ¿O serían las miles de personas para quienes recitamos Yizkor (oraciones memoriales) porque las perdimos para la peste de la SIDA, la plaga del cancer, y tantas otras atrocidades cometidas a causa de homofobia? O tal vez serían aquellos aliados heterosexuales que se levantaron ante la injusticia y nos defendieron a pesar del peligro que corrían.

En conclusión, yo ofrezco la siguiente bendición que puede ser incluida en la celebración de Sukkot:

Dios Eterno, por mucho tiempo sus hijos gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros, intersex y queer han sido marginalizados por sus hijos heterosexuales, especialmente los de la derecha religiosa. Hemos sido obligados a seguir vagando por el desierto en vez de sermos invitados ante la presencia de la Shechinah que reside dentro de la sukkah. Rogamos, como hacemos toda noche en la oración de Haskivenu, “u’phros aleinu sukkat shlomecha” (para que nos de su sukkah de paz).

No somos huéspedes. Somos herederos de la Torah como todos nuestros hermanos y hermanas y somos miembros dignos de k’lal Yisrael. Incorporamos las “cuatro especies” asociadas a Sukkot. Somos fuertes y robustos como lulavim (ramos de palma). Los hadassim (ramas de mirto) de nuestros hojos están siempre abiertos, irradiando la luz divina. Los aravot (ramas de sauce) de nuestros labios transmiten las palabras emanadas de nuestro corazón, mentes y almas. Somos creados a Tu imagen, vasijas santas llenas del esplendor perfumado de los etrogim (citrus).

Nosotros, sus hijos e hijas, hermanos y hermanas, madres y padres, abuelos, parientes, colegas, amigos, te pedimos a Ti que eres Baruch HaMakom, la Fuente Absoluta de Santidad en nuestras vidas, que inspire a cada persona con entendimiento. Que todos nosotros gozemos de la bendición de inclusión total en las mesas en este día festivo y, especialmente, en los corazones ajenos. Amen.

Biografía
Chaim Moshe haLevi (Marc Howard Landas) es un educador laico y religioso que vive en Brooklyn, NY. Un judío “queer” transdenominacional, ha participado de congregaciones Ortodoxas, Conservadoras, Reconsturccionistas, Reformistas, y Renovadoras como congregante, alumno, profesor y líder de oración. Como autor colaborador del libro electrónico a punto de ser publicado, Más allá de la Masculinidad: Ensayos por Hombres Queer sobre Identidad Sexual y Política, Chaim Moshe HaLevi ha servido de panelista en los retiros de SVARA en la Universidad de Nueva York. Es tesorero de Keshet en JTS, y jevruta en SVARA – una Yeshiva Tradicionalmente Radical. Un rabino aspirante y queriendo ser padre adoptivo, él está buscando a alguien especial con quien compartir su vida.

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